viernes, 13 de diciembre de 2019

MEDIA COLUMNA miércoles 11 diciembre 2019




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MEDIA COLUMNA
Grieta en
la izquierda

Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com

La propiedad estatal de los recursos naturales explica por qué la izquierda busca en todas partes la captura del Estado. No existiría el chavismo en Venezuela si el petróleo no fuera del Estado venezolano.

Por lo mismo, si los recursos naturales fueran de quien controla la superficie -como propone hoy, por ejemplo, la intelectualidad huamanguina- no tendría objeto alguno ya la captura del Estado. ¿Quién quiere capturar el Estado si no es dueño de los recursos naturales? En otras palabras, los intelectuales de hoy en la universidad donde nació Sendero Luminoso han hecho un giro espectacular:  han dejado de lado implícitamente idea de la captura del Estado.

El plan reaccionario de la caviarada latinoamericana, en cambio, pretende devolverle al Estado el monopolio sobre los recursos naturales para capturarlo luego. No ha renunciado a hacerlo incluso por la vía de la violencia, como acaba de demostrar una vez más en Santiago, Quito y Bogotá siguiendo las directivas de sus amos de La Habana y de Caracas, instrumentando el legítimo malestar del pueblo latinoamericano por la desaceleración del crecimiento.   

¿De dónde emana, sin embargo, la grieta entre la intelectualidad caviar y la huamanguina? Pasa por la cuestión de la propiedad. La izquierda intelectual está dividida entre quieren la propiedad de los recursos naturales para los que tienen la tierra, y quienes quieren mantener a toda costa esos recursos en poder del Estado para hacerse luego de él. Son posiciones inconciliables. La brecha hoy se ha convertido en una grieta. 

La contradicción nace de que en un lado se hallan quienes tienen raíces en la tierra -los comuneros andinos y los mineros informales- que controlan de facto la superficie sobre los recursos naturales. Y en el otro quienes pretenden mantener el subsuelo en manos del Estado y, de ser posible, también la tierra misma en el limbo de una informalidad en estado perpetuo de posesión precaria donde no pueda haber propiedad.

Esto se debe a que, a diferencia de los comuneros y mineros que viven de la economía real en la tierra, la caviarada intelectual vive en todas partes, directa o indirectamente, del Estado. Incluso cuando se trata de profesores o alumnos de una universidad nacional, que es la que paga las cuentas. Muy distinto es el caso de los intelectuales universitarios huamanguinos que, por su cercanía con la economía real de las comunidades, ha llegado a comprender que la propiedad estatal de los recursos es el enemigo.

Si ambas izquierdas se equivocan, es por razones muy distintas. Entregar la propiedad de los recursos naturales a las comunidades es un camino injusto e inequitativo con las demás comunidades que no tienen recursos bajo sus tierras y para con los demás peruanos que tienen igual derecho. Es, por lo tanto, un camino de resultado incierto. Pero no atenta contra la propiedad. Al contrario, hace suya la idea.

El enemigo, por lo tanto, no es necesariamente la izquierda radical -aun la antiminera- si lo que busca es propiedad. El enemigo es la izquierda caviar latinoamericana -tonta útil de La Habana y de Caracas- que pretende capturar el Estado para echar mano de los recursos naturales y perpetuarse en el poder, como lo hizo en Cuba y en la desdichada Venezuela.

Las guerras se pierden por luchar contra el enemigo equivocado. Hay que saber con exactitud quién es el enemigo. La izquierda radical puede ser un adversario muy duro, pero el enemigo absoluto es la otra izquierda, una clase dependiente del Estado desarraigada de la economía real y de toda propiedad.


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jorgemorelli.blogspot.com


jueves, 12 de diciembre de 2019

MEDIA COLUMNA (english version) domingo 8 diciembre 2019


Andean communities make the 
strength of property their own

Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com

At San Cristobal National University in Huamanga, Ayacucho, Peru, where Shining Path was born, people shape today a new paradigm of thought and have made a definitive turn. Huamanga discusses the idea of property today. 

"From beggars to ownersis the name the University staff assigned to the conference to which Hernando de Soto and Miguel Vega Alvear -former president of Confiep, the largest peruvian corporate association- were invited by the Huamanga university proffessors last Saturday, december 7, 2019.

Property is the core of the matter. The rest of the debate –local and global- is just about who should own the natural resources. 

The peruvian Constitution settled the matter long ago. Natural resources are a “heritage of the nation”, meaning the strategic resources for the 21st  century – copperlithium, glod, even water– belong to all peruvians

Naturally, the Govenrment –the State, as latin law prefers- grants these resources
to private companies with capital and know how to extract them.

However, systematic blocking of these resources by the andean communities of Peru, who  
have control of the surface land on top of them, shows that the system is flawed.  And dialogue is just not enough to mend it

Faced with the impassethe position of the communities of Ayacucho
and the university intellectuals who finally read today their political language and back them, is that the ownership of those natural resources of the subsoil must belong to 
them, the communities who have the land on top of the resources

Like all Peruviansthe “comuneros” have every right to submit a constitutional 
amendment to propose to the country such a changeBut it must be noted that it is an uncertain road. 

some Peruvians.  The road would be highly uncertain because it would be largely perceived
as unfair to all the resto of Peruvians, including among them even the communities who do not have natural resources under their land, and who, not withsatnding, do have exactly the same rightto participate in the profits of the strategic resources. It is likely that they will not agree and neither will Peruvians at large.

In order to be fair to the andean communities with natural resources beneath their land, however, there is no need whatsoever to change the Peruvian Constitution

of an uncertain outcome. It may be achieved in a much simpler way through giving the land on top of all natural resources their fair market value

Not the price the company estimates, however, nor the price the Government dims appropriate, neither the one the community would like. None of them is actually know. Only the market –supply and demand- can determine impartially what the value of that land may be. Only the market is able to do so in a way that may be acceptable to all

Not the small local market, however, where the land is worthless. Only the global market
can actually do the job. Just as it is the global market the mechanism to   determine in an impartial way what the value of the natural resources below may be. 

A constitutional reform, like the one the communities would like, is of course a possible
road as well and it should be proposed today. It has been, after all, since long ago the rule in the United State, for instance, and perhaps in time it will become the constitutional rule in Peru as well. But this undoubtedly will take a very long time.

But why choose an uncertain path if there is another road, fair for all Peruvians, that may provide even short term results for all andean communities in Peru and South America with natural resources under their land

Property is the main road -the force of change-. This is what Hernando de Soto and Miguel Vega Alvear shared with a full auditorium at the aula magna of the old university that was the symbol of an era that lies finally in the past.

Andean communities have waited long enough. They should not have to wait any longer.