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lunes, 26 de diciembre de 2016

ESTA NOCHE lunes 26 diciembre 2016




ESTA NOCHE, donde usted se entera no de todo lo que ocurre, sino de lo que necesita saber.

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jorgemorelli.blogspot.com


MEDIA COLUMNA
Antídoto envenenado


Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com


De acuerdo con la exploración hecha por el diario Expreso del tema de la novedosa institución llamada Peru Compras -cuyo objeto es permitir que las compras del Estado peruano las realice un único comprador para bajar los costos-, la conclusión inicial es que los precios serían más altos que los del mercado.

Es lo que resultaría preliminarmente de las pesquisas sobre las recientes compras de computadoras por distintas instituciones públicas.

Lo puede comprobar un observador cualquiera. El precio de la compra a través de Perú Compras resulta mayor al que paga un usuario común y corriente por una computadora en una tienda comercial.

La mñas sofisticada d elas computadoras de hoy, inlcuso las que tienen la capacidad de correr programas pesados, como los de diseño gráfico y diagramación, alcanzan un precio de alrededor de mil quinientos dólares.  Lo que se pagaría por los equipos que se habría adquirido, sin embargo, modelos estándar sin características especiales, sería un monto superior a ese.

El monto, no obstante, tendría que ser mucho menor si Peru Compras sirve a algún propósito. Su razón de ser, precisamente, es lograr precios más bajos por compras de escala importante.  

De comprobarse la hipótesis de Expreso, en suma, la entidad podría haber caído en manos de la corrupción y el antídoto derrotado por el veneno.



REPORTE DE NOTICIAS en Internet
Las siguientes notas periodísticas de política y economía han sido seleccionadas, editadas y ordenadas
temáticamente. No se las debe citar como tomadas directamente de sus fuentes originales, las mismas que se indican sólo como una forma de reconocer el crédito y agradecer la cortesía.




GOBERNABILIDAD, DEMAGOGIA, AUTORITARISMO, DEMOCRACIA



Gestión
Entrevista a PPK
I
-¿Qué tan satisfecho lo dejó la reunión del lunes con la señora Keiko Fujimori?
Diría que fue una muy buena reunión. Se rompió un poco el hielo, que no lo causé yo, pero por lo menos llegamos a decir que estamos de acuerdo en ciertas cosas. Me quedé contento.
-¿Qué resultados puede esperar la ciudadanía, por ejemplo, en el verano, luego de estas reuniones?
Lo importante es que el aparato Legislativo está, el Gabinete está, el presupuesto está. Lo que faltaba para el empresariado era un voto de confianza, decirle: vamos a trabajar todos juntos, nuestra actividad no es el enfrentamiento. Creo que vamos a ver una mejora sustancial con el descanso normal del verano. A eso se agregan factores reales. El efecto Trump en los mercados de metales ha sido muy bueno. Tenemos que sacar adelante algunos proyectos importantes, por ejemplo, Quellaveco, Tía María, ojalá Galeno, porque el Perú necesita una nueva mina cada dos o tres años y mantener el billete verde para progresar.
-Cuando se censuró a Jaime Saavedra hubo la percepción de que usted no podría llamar a profesionales de alto nivel. ¿Usted cree que ahora podrá convocarlos?
Absolutamente. La acusación a Jaime Saavedra fue injusta y así lo percibe el grueso de los encuestados, y por eso ha bajado el prestigio del Congreso. No hay ningún problema en eso.

II
-¿Cree que el Gobierno va a la velocidad que quisiera?
Quisiera ir mucho más rápido. Lo que nos impide es que heredamos un déficit fiscal más grande de lo que se pensaba. Heredamos 80,000 burócratas que contrató el Gobierno pasado que no deberían estar allí y todo el mundo sabía lo que habían heredado.
-¿Pero no se sabía al inicio? El fujimorismo incluso le pidió que explicara la realidad.
Lo que pasa es que toma bastante tiempo percatarse de las cosas. El ministro de Economía anterior, que trabajó para mí y a quien quiero y respeto mucho, dijo que el déficit era mucho menos de lo que es. La situación de Petroperú era una maravilla y no lo es. La evaluación toma tiempo, tiene que haber auditorías. Siempre hay un ajuste que toma entre seis meses y un año.
-Después de cinco meses ¿tiene alguna autocrítica?
Diría que lo más malo que hemos hecho es no explicar bien lo que estamos haciendo. Por ejemplo, están las medidas legislativas que hemos dado y las que vamos a dar en los próximos días. Pero, paro a cualquier persona que pasa por esta calle que se supone es la más informada y le pregunto sobre una medida que sacó el Gobierno desde que empezó, nadie sabe. Tenemos un problema de comunicación.
-¿Cómo resolverá este punto?
Voy a sacar, una vez que esté terminado todo, una separata en El Peruano, explicando todas las medidas y qué se ha hecho.
-¿Admitiría también que hay un problema de comunicación entre el Gabinete y la bancada?
No.
-¿Está seguro de eso?
Estoy seguro. Lo que pasa es que es una bancada donde hay muchos primeros violines y cada uno dice su cosa y con el tiempo se van a dar cuenta que todos los de la orquesta no pueden ser primeros violinistas.
-Pero usted es el director de la orquesta…
Pero no soy el director de la bancada.
-Estos primeros meses, ¿fueron más difíciles de lo que creía?
No, para nada. Hay que pensar que en la primera vuelta en que se elige el Congreso nosotros sacamos el 22% de los votos, Keiko (Fujimori) sacó 44%, pero ella tiene cuatro veces más congresistas que nosotros. Es decir, hay algo en el sistema electoral que no es proporcional y eso no está bien.
-¿Usted considera que eso debe cambiar?
No sé si debe cambiar, porque en sistemas como el de Italia, en la segunda vuelta al que gana le dan 50 curules más. Pero ese es un sistema artificial también.
-¿Tiene usted temor a que lo vaquen?
No temo nada de eso, de ninguna manera. Nosotros tenemos una reputación internacional que muy pocos tienen. Hoy, basta con leer el WSJ, Washintong Post o The Economist. No creo que nadie se atrevería a vacarnos por razones políticas.
-¿Le preocupa la percepción de la calle, la caída de su popularidad?
No es una caída tan brusca, es la caída Moreno (el exasesor presidencial) que fueron 10 puntos y básicamente nos hemos quedado allí. Hemos regresado a donde estábamos el día después de la elección.

III
“De las medidas que estamos sacando y sacaremos hasta inicios de enero, recién la gente se está enterando. Eran (las medidas) inicialmente 40 y terminan siendo 108. Yo quisiera que no fueran más de 50 porque son tantas que ya nadie se acuerda cuáles son las medidas (…). Las mypes, el Impuesto a la Renta, cositas. Pero son un montón de cosas muy importantes. Lo que pasa es que la confianza no ha regresado”.
-¿Por qué? 
(Por) este enfrentamiento aquí en el Perú que estamos tratando de eliminar.
-¿Usted cree que cuando se inició su Gobierno había mucha sobreexpectativa del sector empresarial sobre los logros que se podrían conseguir en los primeros meses?
No. Yo creo que los empresarios grandes son realistas. Ahora, están golpeados en algunos sectores como el inmobiliario, por sobreexpansión, demasiado endeudamiento y eso lo estamos viendo ahora con reestructuraciones grandes de empresas inmobiliarias. El sector industrial, lento también como el pesquero, que no es tan grande, pero tiene alguna importancia. La pesca sigue siendo mala y creo que probablemente se ha sobrepescado en el pasado y hay mucha peladilla en lugar de anchoveta.
-¿En qué mes comenzarán a tener impacto las medidas del Gobierno?
Deberían comenzar a tener impacto alrededor de marzo o abril. Primero se deben digerir las medidas, y ninguna economía funciona en base solo a medidas gubernamentales. La otra cosa es que aquí medimos el PBI que mide la producción. Entonces, la producción minera subió un montón en mayo, junio, julio y agosto por proyectos que venían de años atrás y ya los proyectos se están estabilizando y hay menos crecimiento, pero lo que hay que medir es el ingreso nacional, eso es otra cosa y está muy afectado por el consumo.
-¿Pero el consumo se ha mantenido, a diferencia de la inversión privada, que ha caído?
Más o menos se ha mantenido. Ahora tenemos las ventas de Navidad que parecen ser buenas, que dicen que van a subir 15%, muy pocos países tienen eso.
-Una de las medidas que más se discutió fue la reducción de 18% a 17% del IGV. Por las declaraciones del ministro Thorne, parece que la baja no se incluiría en las facultades…
La decisión sí se va a tomar, pero lo que vamos a hacer es que la bajada va a ser a partir del 1 de julio, a mitad del año y lo que queremos hacer mientras tanto es compensar el hecho de que no caiga el IGV con un programa muy grande de apoyo a la industria de la construcción de vivienda económica.
-¿Ese programa de vivienda se hará con apoyo gubernamental?
Sí, y se va a hacer con Techo Propio, algo de Mivivienda que es de mayor nivel. Se está pensando promover, y ahora se están haciendo los planes, 40,000 viviendas con apoyo público. No son viviendas del Gobierno, son del sector privado, pero con un apoyo gubernamental. Eso no se ha anunciado todavía.
-El ministro de Trabajo mencionó que se busca dar incentivos tributarios para empresas que pongan en planilla a sus trabajadores. ¿Se dará? 
Eso se discutió en el Gabinete y lo vamos a discutir este miércoles y jueves. Es un crédito tributario por cada trabajador que entra a planilla para las empresas que se formalizan. Es discutible, hay mucha gente que se opone a eso, como los observadores económicos. Esta semana se va a definir eso.
-¿El Gobierno insistirá en el combate contra la elusión tributaria?
Sí, claro, y por eso estamos promoviendo la repatriación de capitales, que es una forma de limpiar todo lo pasado.
-En el Gobierno pasado se suspendió la norma 16 del Código Tributario y no se aprobó el reglamento. ¿Se continuará con esta medida en su Gobierno?
Creo que las leyes tributarias son las leyes y hay que cumplirlas. La elusión no es nada más que aprovechamiento de las leyes. Las leyes tienen que ser mucho más simples y eso se está haciendo. Por ejemplo, en el IGV se va a ver el punto de ventas, el POS, y al hacer eso se elimina una práctica muy grande de evasión. Creo que vamos a ver a partir de febrero o marzo, una vez que todo esto entre a funcionar, que la recaudación del IGV va a subir sustancialmente y entonces allí se puede hacer la reducción (del IGV).
-¿Se puede avanzar con la flexibilización laboral para ayudar a la formalización?
Ese es un tema del Tribunal Constitucional y una vez que esté nombrado el nuevo miembro vamos a hablar con ellos, en busca de que se cumpla lo que dice la Constitución: en el Perú si a uno lo sacan de su trabajo por razones válidas, lo sacan y le pagan su indemnización y se va. El TC hace varios años cambió eso y no está bien, es inconstitucional.

1V
-¿Usted se reunió con el presidente de Newmont, Gary J. Goldberg?
El presidente de Newmont sí vino aquí. Lo que pasa con las compañías de oro es que se endeudaron mucho cuando el oro estaba en US$ 1,800 o US$ 1,900 la onza. Ahora están más cautas y tienen el peso de los intereses de la deuda con tasas de interés que están subiendo y están en problemas.
-Entonces ¿qué hacer con la minería?
Ahora, el gran proyecto de oro del Perú no es ninguno de los que se habló. Es el reservorio de Poechos, si es que es verdad que hay un gramo de oro por cada metro cúbico.
-¿En Poechos?
Claro, eso es algo que no se conoce muy bien. Hay algunos estudios, pero el mejor estudio es hacer una prueba en el propio reservorio de Poechos. Hay 580 millones de metros cúbicos de lodo aluvial, igualito al del oro de Madre de Dios. Esto hay que dragarlo.
-¿Hay un cálculo de cuánto oro habría allí?
Hay más oro que en Yanacocha, mucho más.
-¿Ya hay quienes podrían asumir el reto de sacar adelante ese proyecto?
Hay varios grupos que están estudiando el proyecto. Entre ellos existen grupos peruanos que han denunciado esto como un denuncio minero, tenemos que ver si son grupos legítimos, tenemos que hacer las pruebas y tienen que ser pudientes. Tendríamos una cantidad enorme de oro para el país.
-¿Por qué no se conoce mucho lo de Poechos?
No se ha hablado de Poechos y no he querido hablar tampoco de esas reservas hasta no estar más seguro. Pero creo que es algo real y sería la única mina en el mundo que es así de renovable. Cada 30 años se limpia todo y hay una gran mina de oro que dura cinco o seis años y así cada cierto tiempo. Lo mismo podría hacerse en el caso del reservorio de Olmos en 20 o 30 años.
-¿Cuáles son los proyectos a sacar adelante?
Los grandes proyectos son Tía María, Quellaveco y eventualmente Galeno. Hay mucho interés por Río Blanco donde está Zinjin, así como otros inversionistas interesados. Río Blanco siempre ha sido un proyecto controversial porque hay comunidades cercanas, allí está la ruta de la amapola. Estos son los cuatro proyectos que se tienen que sacar adelante.
-¿Son los que usted quiere sacar adelante hasta el final de su Gobierno?
Diría que sí. Después tenemos La Granja, pero ese será para el próximo Gobierno. Los mencionados son los más obvios. En enero vamos a ir a Arequipa al proyecto Tambomayo, que es de oro pero más pequeño. El Perú está nadando en minería. Lo que pasa es que hay que trabajar con las comunidades antes del proyecto, no después.
-¿Cuándo va a ir a la zona de Tía María para dialogar?
En enero.

V
-¿Cuáles son las tres cosas que usted quiere que se logren para el 2017?
Vamos a crecer cerca del 5% el año que viene. No creo en todas esas proyecciones de que se va a crecer 4.2% o 4.4%. Aquí habrá una reactivación de la inversión privada, el destrabe de algunos proyectos. Los proyectos de agua que ya los tenemos superclaritos, la mayoría están licitados. Diría que el 95% de los 52 más importantes. En total son 170.
-¿Quiere decir que en el 2017 inaugurará diversos proyectos de agua?
A mí no me interesan las inauguraciones, a me interesa que la gente tenga agua.
-¿Cuál sería el tercer objetivo a cumplir en el 2017?
Lo importante es que salgan adelante o el gasoducto del sur, que creo que sí va a salir, o el tren de cercanías cuyo estudio ya se va a iniciar ahora o que se arregle la Línea 2, que está bien atracada. Tenemos el proyecto del aeropuerto de Chinchero que estaba completamente atracado, se ha desatracado y la ampliación del aeropuerto Jorge Chávez que está 100% desatracado.
-¿Por qué no le interesan las inauguraciones de las obras?
A mí lo que me interesa es construir, no inaugurar. Esas son tonterías.
-Pero es un tema de imagen. La gente ve la obra terminada y al presidente allí y siente que ha cumplido.
El problema es que las inauguraciones en el Perú están muy devaluadas. Humala inauguró el teleférico de Kuélap, puso la primera piedra y no había teleférico. Ahora recién lo hay. Alan García inauguró el nuevo Hospital del Niño y hasta el día de hoy no funciona. Por eso a mí no me interesa devaluar mi nombre y reputación inaugurando proyectos que no andan. Tengo un buen ejemplo de eso; que es la mina Cobriza. Ustedes pueden ir a Cobriza y allí van a ver mi nombre puesto en 1981. Cuando llegué allí y como había sido jefe de minería de Alcoa conocía algo del tema y les dije que estaban en la parte equivocada del yacimiento y la mina debería estar en otro lado. Y no me equivoqué.
-¿Cuándo cree que estarían en marcha los 13 megaproyectos a los que ha dado prioridad?
El ducto del sur está en marcha. El proyecto del aeropuerto de Chinchero, creo que pasada la temporada de lluvias se empezará con el movimiento de tierras, ya está todo acordado (falta la firma la adenda). El proyecto del aeropuerto Jorge Chávez ya está en marcha, basta pasar por allí y ver. La carretera Pisco-Chincha ya está y la Autopista del Sol también está en marcha.

VI
-¿Volverá Petroperú a Fonafe?
Lamentablemente, en los últimos 10 años, cuando se le sacó de Fonafe, en el 2005-2006, contra mis objeciones como ministro de Economía en ese momento, (Petroperú) se ha ido de cabeza. Es decir, no se ha hecho el mantenimiento del oleoducto, se han hecho contratos que son carísimos y que nadie entiende. Petroperú tiene una crisis tremenda que hemos heredado, tiene un déficit grande, tiene mucha deuda, se tiene que rehacer el Oleoducto Norperuano desde el principio hasta el final. Hay que reponer la gran mayoría de los tubos.
-Eso entonces, ¿significa que va a volver a Fonafe?
Creo que el Fonafe es el control de las empresas estatales y no hay ninguna razón para una empresa esté excluida de eso, ninguna. Es una cosa absolutamente antojadiza.
-¿Por qué se está demorando tanto el financiamiento para la modernización de la refinería de Talara? 
Lo que pasa es que el Cecse, que es el asegurador de crédito de España, pide que no haya ninguna otra financiación cuyas amortizaciones y pagos compitan con el pago al Cecse, eso es todo el problema. Cecse da un crédito a 13 años y no hay ni un solo banco en el mundo, ni uno ni ningún bonista, que nos va a dar para una empresa que está con problemas un periodo de gracia de 15 años.
-¿Cuál será la decisión?
La decisión será o nos vamos sin Cecse o buscamos un crédito de otro tipo.
-¿De qué tipo?
Uno tipo CAF, que quizás pueda tener un periodo de gracia de 15 años, pero 15 años es larguísimo en finanzas. No conozco ningún crédito internacional de ningún tipo, en ningún país, que tenga 15 años de gracia, ese es el problema. Es un problema formal. Esto que si son los bonos o los bancos es lírico, ese no es el problema. El problema es buscar algo que sea compatible con los requisitos de Cecse.
-¿Cómo recuperar lo que teníamos en hidrocarburos ya que la producción petrolera está muy venida a menos?
Cuando fui ministro de Energía y Minas, saqué la ley que permitía al sector hidrocarburos el mismo tratamiento que tenían todos los otros sectores: industrial, construcción, turismo, que es la reinversión de utilidades, y eso permitió cambiar el split bruto sobre US$ 100 del petróleo de 892 a 95, y en base a eso, a los precios de ese momento, que eran altísimos, estaban el US$ 150, hubo un auge petrolero y por eso la Shell firmó el contrato de exploración de Camisea que luego resultó ser bueno. Hubo un auge petrolero aquí. Estaba la Móbil, entró la Shell…
-¿Qué sucedió después? 
Luego vino el Gobierno de Alan García y dijo que la norma era una mala cosa, me declaró traidor a la Patria por haber sacado esa ley con los votos del Apra en el Congreso. Con los votos de ellos, salvo el de Alan (García). Él hizo su carrera política alrededor de eso.
-¿Qué hará su Gobierno?
Se tiene que cambiar el sistema a uno más ajustado donde el split varíe según el precio del petróleo que consigue el contratista, no un precio teórico. El ministro está bien compenetrado de eso, porque si no, aquí olvídense.
-¿Eso va más allá de bajar las regalías en los contratos?
Sí. Las regalías aquí oscilan entre 15% y 37%, eso a nivel bruto. Supongamos que es 37%, quedan 36 puntos y los precios de hoy que están en promedio a US$ 55, pero menos en el Perú porque la mayoría es petróleo pesado. Entonces no quedan ni cinco dólares. Así nadie va a hacer nada. Ahora en la costa sí es más viable porque es más fácil, lo que pasa es que la mayor parte del crudo está en la Amazonía.
-Cuando hablamos de hidrocarburos y minería, tenemos que hablar de política ambiental. ¿Hay acciones concretas en estos meses? 
Hay que ser absolutamente claros de que no se permitirá contaminación ambiental. Lo que pasa es que hubo viejos lotes, como el lote 1AB, hoy lote 192, que han tenido contaminación años antes, el lote 8, que fue de Petroperú, también tuvo contaminación.
-¿Entonces qué harán?
Lo que vamos a cambiar es la forma en la que se aplica la ley para que las empresas puedan ponerse al día, porque si uno les está pegando siempre, no se van a poner al día; se van y varias ya se han ido. Entonces, nos quedamos sin soga ni cabra.

VII
-El sector industrial, más precisamente el de textiles, se está derrumbando. Está muy afectado. ¿Cuál es la solución?
Lo que estamos viendo son los parques industriales, zonas de libre comercio que no están dentro de la economía nacional para la exportación de textiles. Nadie nos puede decir en la OMC que esto es ilegal, porque esto es simplemente neutro y yo creo que hay que ir por allí, porque si no la industria textil se va a morir en el Perú.
-Las zonas francas.
“No sé si las que hay hoy sean las que tienen la mejor ubicación, porque deberían estar cerca o al lado de un puerto”. Que se ubiquen en Lurín si se puede y en el norte.



Peru21
Carta a Nancy
Aldo Mariátegui
Nancy Lange, esposa de PPK, formuló ayer unas interesantes e inquietantes declaraciones a LR. Interesantes porque revelan sensatez. Inquietantes porque confirman lo que fuentes cercanas al Gobierno cuentan: PPK no escucha lo que no le gusta oír, es terco con sus opiniones ya formadas, no escruta los medios, anda estresado (¿y las idas al Golf?) y no alterna socialmente mucho con la gente. Ignoro si llega a ser también tan vanidoso como Vargas Llosa le describe en la página 217 de El Pez en el Agua, pero el cuadro es preocupante y seguramente por eso se explica –y no por esa maledicencia de una senilidad precoz que sueltan algunos– que un hombre tan inteligente pueda ser tan increíblemente torpe al abrir la boca y soltar tonterías como esas del “poquito de contrabando”, “voy a ir al Congreso con los mineros”, “le voy a jalar congresistas”, “salgan del clóset” o esta última tontería de arruinar la distensión conseguida por mediación de Cipriani para ponerse innecesariamente gallito con los fujimoristas, sin venir a cuento y sin que le sume nada. Hasta ahora no entiendo la lógica de provocar a la mayoría congresal (“no nos dejaremos pisar”), a Keiko (“la segunda es la que vale”), al fujimorismo (“luchar contra la dictadura y la corrupción”. Lo dice quien apoyó a Keiko el 2011 y estuvo calladito en los 90…), a los medios (“los opinólogos”) y el diálogo (“se acabó la transición”). ¿Estaba borracho o qué?
Tampoco se trata de que escuche a cualquiera, como la loca de la confianza o los que creen que todo es guerra en la política. Pero, Nancy, tú que eres tan sensata, oblígalo a que te oiga o si no él solito va a descarrilar el tren. Frente a un enemigo inmenso se usa el jiu-jitsu para que la fuerza del oponente juegue contra él, no el box y menos la fanfarronería.



El Comercio
El mismo antifujimorismo
Carlos Meléndez
Los antifujimoristas más recalcitrantes simplifican el fujimorismo como una “mafia corrupta” que habría que vetar de la política peruana. Para ellos, Fuerza Popular (FP) ni siquiera amerita ser objeto de análisis porque “ya sabemos cómo son”. Cualquier otro diagnóstico es interpretado –cuando menos– como concesión. Incluso los académicos que “osan” investigar el fujimorismo cruzan los límites de la “ética”; son intelectuales “cómplices”, “geishas” (sic).
Los moderados –quienes nunca votarían por un fujimorista para ningún puesto de elección popular– reconocen que el fujimorismo ha construido una organización política que responde, además, a las reglas democráticas. Saben que nunca serán “caviares” y no les gusta su impronta legislativa. No dudan en caracterizar a los fujimoristas como “matones” que “abusan del poder”. Pero reconocen que es la principal fuerza política del país. Para ellos, el análisis urge.
Ambas intensidades antifujimoristas tienen un mismo origen; se remontan al 5 de abril de 1992. Su contenido se fue sedimentando durante los noventa como rechazo a las políticas de ajuste y al creciente autoritarismo de los gobiernos de Alberto Fujimori. Así, el antifujimorismo se fue tiñendo de izquierda y de valores democráticos, aunque con el tiempo trascendió estos límites ideológicos. El activismo ciudadano, promotor de “memoria histórica”, ha permitido transferir estas premisas a nuevas generaciones. Por ello, en contextos de declive de las ideologías y déficit partidario, el antifujimorismo aparece como aglutinador identitario que resuelve –circunstancialmente– la miseria del debate programático peruano.
El antifujimorismo goza de buena salud porque ha trascendido la coyuntura electoral que lo limitaba. Se ha convertido en una tabla de salvación para herejes políticos que han encontrado en su plataforma una causa para su voluntarismo. En un páramo partidario nacional y ante una ola conservadora-populista internacional, las protestas antifujimoristas sacian la necesidad posmaterial de expresión del descontento “progre”. Aunque carecen de recursos orgánicos sostenibles –más allá de cuadrillas de activistas callejeros y virtuales–, tienen capacidad de imponer ciertos puntos en el debate político. Sus mejores recursos se concentran en la opinión pública, al condicionar el tenor de la “mediocracia”.
El antifujimorismo es un atajo cognitivo que funciona como elemento cohesionador posideológico en nuestra “democracia sin partidos”. Pero también podría socavar la convivencia ciudadana y el pluralismo político. En tanto que ‘anti’, no soporta matices ni distingue de entre sus rivales a élites y electores. Sus estigmas generalizan selectivamente. Si, por ejemplo, un miembro de un partido comete delitos de corrupción, esta falta se extiende en su imaginería a práctica institucionalizada. No por casualidad los partidos mejor organizados –Apra y FP– han sido blanco de estas estrategias de desprestigios (¿por qué no Perú Posible y el Partido Nacionalista?).
En este tipo de lid política –polarizadora en buenos versus malos– se desvirtúa el vínculo genuino del elector –aprista o fujimorista– con su identidad partidaria. El elector fujimorista queda casi condenado al más bajo escalón de la dignidad cívica, lo cual recarga sus baterías de enfrentamiento al ‘establishment’. Así, el círculo vicioso se eterniza.






ANTICORRUPCION, PERSECUCION, JUDICIALIZACION POLITICA



Expreso
Nacieron con modo de ejecución a través de los acuerdos marco para acumular más proveedores estatales.
Surgen varias hipótesis en el rol que cumple el controvertido catálogo electrónico Perú Compras en los procesos de adquisición de computadoras que a la postre devino en la censura de Jaime Saavedra como ministro de Educación.
Todo indica que la respuesta podría estar en los llamados “acuerdos marco”. Se trata de convenios formalizados por la Central de Compras Públicas – Perú Compras y los proveedores adjudicatarios, luego que estos fueran seleccionados por la entidad contratante.
Respecto a las compras, la formalización del acuerdo marco fue una posibilidad para los proveedores en formar parte de un catálogo electrónico a través del cual ofertarán los bienes y/o servicios que sean requeridos por las entidades públicas a nivel nacional. Cabe precisar que hasta antes de la entrada en vigencia de la Ley Nº 30225, estos se denominaban “convenios marco”.
Pero fueron por más a través de los catálogos electrónicos de acuerdos marco. Estos funcionan hasta hoy como un método especial de contratación mediante el cual una entidad realiza la contratación, sin mediar procedimiento de selección, siempre y cuando estos catálogos contengan el bien y/o servicio que permita la atención de su requerimiento y que se cuente con la disponibilidad de recursos.
Debido a las características de este tipo de contratos, muy similares a las de una tienda virtual en la que se propicia la gestión de las contrataciones públicas bajo la premisa de eficacia y eficiencia, se privilegia la supuesta ventaja diferencial de su procedimiento, el mismo que bajo la premisa de optimizar la gestión de los órganos encargados de las compras públicas y de servir como posibilidad para acceder a múltiples oportunidades de negocio, se ha convertido en una coladera en la que existen serios indicios de concertación de precios con sobrevaluación superior al 40 % de los bienes que ofrecen.
Hecha la ley hecha la trampa. Para matizar todos los ángulos de este negocio redondo dieron en la yema del gusto, durante el Gobierno de Ollanta Humala, a los proveedores que estaban obligados por ley a utilizar estos catálogos electrónicos de acuerdos marco de las entidades públicas que se encuentran bajo el ámbito de la Ley de Contrataciones del Estado.
EXPRESO tuvo acceso a la información de estos acuerdos marco cuyos catálogos electrónicos Perú Compras darían beneficios a las empresas públicas. Entre estos se menciona la supuesta reducción de costos vinculados con la realización de procedimientos de selección y de almacén.
También posibilita acceder de manera sistematizada a una gran variedad de productos y a una gran base de proveedores con su respectiva información técnica y comercial. Y eso es cierto, pero también es verdad que para acceder como proveedor para estas instancias los requisitos son mínimos, por cuanto la verificación de la empresa solo se ciñe a tener un código RUC.
Respecto a facilitar la decisión de contratación dando el uso de filtros de búsqueda de productos, posibilidad de comparación de condiciones técnicas y comerciales según necesidad de cada entidad, esto es una falacia, por cuanto los precios son más altos que en el mercado.
Entre los resultados acumulados desde 2011, según Perú Compras, cuenta con más de 1,800 proveedores que han contratado con el Estado. Más de S/ 3,300 millones en transacciones o contrataciones y más de 260,000 transacciones realizadas.
El nacimiento de los acuerdos marco que derivó en el catálogo electrónico Perú Compras ocurrió el 3 de octubre de 2013 en el gobierno de Ollanta Humala, cuando se creó la Unidad Ejecutora 120, también llamado “Programa Nacional de Dotación de Materiales Educativos”.
Además de darle una razón social con RUC propio y de formar parte del Ministerio de Educación para comprar mobiliario y computadoras para los escolares del Perú, un detalle a tomar en cuenta es que el entonces ministro de Educación, Jaime Saavedra, defendía el gasto del Estado en cada alumno que había incrementado de 650 a 1,100 dólares.
Posteriormente las compras millonarias de ordenadores bajo esta modalidad en el Minedu se iniciaron en el 2015 mediante el “convenio marco”.
Se trata de una nueva forma de contratación del Estado para evitar licitaciones públicas y por la que un funcionario estatal a través de su computadora elige un servicio o un bien que puede costar decenas de millones de soles dentro de un catálogo virtual del portal Perú Compras, con nombres de empresas que solo se inscriben con RUC y sin filtro alguno, solo confiando en la buena fe de los funcionarios.
A la fecha existen cinco acuerdos marco vigentes, que derivan en once catálogos electrónicos.
Estos son:
Inicio de Vigencia Rubros de los Acuerdos Marco.
·         28 de febrero de 2011. Útiles de Escritorio.
·         21 de mayo de 2012. Emisión de Boletos Electrónicos para Transporte Aéreo Nacional de Pasajeros.
·         16 de noviembre de 2012. Bienes de Ayuda Humanitaria: según estándar de Indeci y para usos diversos.
·         11 de febrero de 2013. Impresoras, Consumibles y Accesorios.
·         13 de abril de 2013. Computadoras de Escritorio, Portátiles, Proyectores y Escáneres.
Cabe señalar que estos acuerdos fueron iniciados por OSCE y actualmente se encuentran bajo la gestión de la Central de Compras Públicas – Perú Compras.
¿Qué es Perú Compras?
La Central de Compras Públicas – Perú Compras fue creada mediante el Decreto Legislativo N° 1018 el 3 de junio de 2008 y ejerce sus funciones a partir del 18 de marzo de 2016.
Es un organismo público adscrito al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) con autonomía técnica, funcional y administrativa, cuyo objetivo principal es optimizar las contrataciones públicas a nivel nacional. Ejerce competencia a nivel nacional



El Comercio
Los socios clandestinos
César Azabache
Las personas que reciben la confianza de otro para cuidar su patrimonio adquieren al mismo tiempo el deber de mantenerse leales a quien los nombra y revelarle todo conflicto de intereses del que puedan ser portadores. La corrupción comienza cuando quien recibió un encargo como este oculta vínculos de interés antagónicos, y se consolida cuando los hace prevalecer sobre lo que debe custodiar, sin importarle las consecuencias.
El soborno es el pago que se obtiene por violar los deberes derivados de esta confianza en casos específicos. En el derecho comparado, quien procede de esta forma puede ser sancionado como autor de un delito, sea que actúe en el ámbito privado o en el público. En nuestro caso, por razones históricas y no teóricas, solo castigamos los sobornos que cobran los segundos. Ya entenderemos que eso es un error y que también puede sobornarse a un empresario o a un curador.
Pero ahora quiero llamar la atención sobre otro aspecto: recortar la sanción a funcionarios en ejercicio –o al menos elegidos– genera limitaciones absurdas. Para eludir la regla basta con reclutar al objetivo antes que sea elegido para el cargo, cuando aún no ‘es’ funcionario o autoridad electa. Y para esto, por cierto, la falta de control que mantenemos sobre el financiamiento de campañas políticas (que no han sido puestas al alcance del radar de la UIF ni siquiera con la última reforma) ofrece un enorme punto ciego de acción libre y clandestina, fácil de explotar.
El soborno, usualmente, es un pago por servicios ilegales específicos prestados por quien se corrompe. Pero es sencillo remplazar el soborno convencional por una participación en las ganancias esperadas en el negocio que se pone en marcha. El personaje que así se recluta puede percibir estos fondos, al menos en parte, antes de ser elegido (aunque con esto se asume el riesgo que resultaría de una derrota electoral). Puede, asimismo, comprometerse sin especificar los actos en concreto en los que deberá intervenir. Entonces, deja de ser un simple prestador de servicios específicos para convertirse en un socio clandestino de la empresa.
Una cosa es ser sobornado por una violación específica a los deberes del cargo que se ejerce y otra, mucho más grave y compleja, es convertirse en socio clandestino de un negocio definido sobre fundamentos corruptos para participar en sus ganancias.
Propongo introducir estos matices en las construcciones que empleamos usualmente para estos casos, porque las cifras que el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha difundido no corresponden, desde mi punto de vista, a una historia sobre sobornos convencionales. Indican que Odebrecht podría haber reclutado como socios clandestinos a personajes de la política calculando cuotas encubiertas que los comprometieron con los resultados de proyectos y no solo con servicios particulares o prestaciones concretas.
Quiero explicarme. La facturación anual de Odebrecht en el Perú alcanzaba los US$1.000 millones anuales hacia el 2012. De acuerdo al Departamento de Estado estadounidense, las ganancias obtenidas entre el 2005 y el 2014 habrían alcanzado los US$143 millones. Los US$29 millones destinados a corromper funcionarios en el país sugieren una cuota de inversión equivalente a poco más del 20% de las ganancias del período. Entonces, el tamaño de la cuota no parece relacionado con el precio de servicios ilegales específicos recibidos, sino con el resultado del negocio. Y esto convierte a quienes hayan recibido estas ganancias (al menos las cuotas más importantes) en socios clandestinos, no solo en vendedores de servicios específicos.
El socio clandestino puede ser reclutado antes de asumir el cargo. Adquiere una posición de interés que no revela y que oculta deliberadamente durante el tiempo en que ejerce funciones. Pero además presta su influencia en situaciones imposibles de relacionar con los fondos que ha percibido. Esto impide usar las reglas del cohecho, tal como están definidas, para sancionarlo. Pero no impide hacerlo por haber alterado la verdad en sus declaraciones tributarias y electorales, y por lavar las ganancias que obtuvo. Tampoco impide inhabilitarlo políticamente por haber escondido una situación objetiva de conflicto de intereses que traiciona la confianza depositada cuando se le encomendó el cargo.
En general, US$778 millones distribuidos clandestinamente en 12 países ponen en evidencia el despliegue de una maquinaria de lavado de ganancias sin precedentes en el hemisferio. El negocio perverso, cegado por su propio éxito temporal, ha estallado. Ahora nos queda ver cómo hace añicos los cuadros de alianzas temporales que constituyó.