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jueves, 4 de julio de 2019

MEDIA COLUMNA miércoles 3 julio 2019



MEDIA COLUMNA 
Tres de cada cuatro peruanos


Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com


Somos ya 7 mil 676 millones los habitantes del planeta. La explosión demográfica no es una noticia. Es, más bien, un refrito. La primicia es que 5 mil 112 millones de ellos –o sea, dos terceras partes de todas las personas del mundo- están comunicadas hoy por celular.  

Más sorprendentemente aún, 3 mil 484 millones de ellas –es decir, el 45 por ciento- están en las redes sociales, casi todos ellos a través de un celular.

El Perú se encuentra considerablemente adelantado en esta tendencia. Somos 32.7 millones los peruanos, y 24 millones se encuentran activos en las redes sociales. Es el 73 por ciento. Si cerca de la mitad del planeta está en las redes, tres cuartas partes de los peruanos lo están. Llevamos ventaja.   

Esta es la revolución más importante del siglo XXI. Está ocurriendo ante nuestros ojos y no acertamos a calcular sus enormes consecuencias. En lo político, por ejemplo, dadas las cifras anteriores, no es ninguna exageración decir que, al cumplirse el Bicentenario de la República, las redes sociales serán la arena de la batalla de las próximas elecciones del 2021.

Las campañas políticas del pasado –con sus fantásticos oradores de plaza que arrastraban multitudes- son un objeto de museo. Entre nosotros ya no queda ninguno. En realidad, hace ya décadas que son una nostálgica memoria. Pronto lo serán también, afortunadamente,  las asfixiantes campañas de publicidad política en la televisión de señal abierta de años todavía recientes.

Toda la comunicación social se ha transformado. La información ya no se obtiene de la prensa o de los noticieros de televisión, allí se encuentra hoy la opinión (mal disfrazada de información todavía en el seudo periodismo). La publicidad tampoco pasa ya principalmente por la prensa escrita, ni la pantalla de televisión abierta, mucho menos la de cable, que lucha por la superviviencia. Han hecho explosión en las redes una miríada de canales digitales donde todo el quiere puede fácilmente tener el suyo propio. Y miles de blogs y páginas web convierten a cada uno en editor de sí mismo, anónimo o no, según prefiera. En cada casa existe hoy una sala virtual de cine por redes que distribuyen miles de películas y series por sistemas digitales en internet. Y todo está al alcance de la gran mayoría. Nada es privativo de quienes tienen recursos.

Esto ha cambiado la naturaleza de la relación entre la oferta y la demanda en el mercado. También la del elector político y el candidato. Toda publicidad política en adelante estará en las redes. Segmentada por edades y niveles socio económicos para llegar a sus respectivos públicos objetivo.  

El nuevo mercado es uno que empodera tanto a la demanda como a la oferta, al elector tanto o más que al elegido o al que aspira a serlo. El peligro de la manipulación del elector -el consumidor de oferta electoral- es una amenaza que ya ha aparecido en el escenario mundial. El robo masivo de información de las redes, por ejemplo, magnifica el impacto de las tendencias que aparecen espontáneamente o son prefabricadas en laboratorio. La oferta y la demanda falsas siembra la desconfianza, una atmósfera enrarecida que puede ser tóxica para el mensaje de las ideas políticas.

Ya nadie se despide ni se saluda en el celular, porque todos están comunicados todo el tiempo. Por eso mi viejo y querido tío –diplomático y ciudadano del mundo que vivió el mundo antiguo- solía decir que tenía “nostalgia de la ausencia”. Es el precio a de la comunicación universal ubicua. No hay vuelta atrás. Pero, para la inmensa mayor parte de los habitantes del mundo, es la diferencia entre la oscuridad y la luz.  
 

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