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domingo, 7 de septiembre de 2014

ESTA NOCHE domingo 7 setiembre 2014


ESTA NOCHE, donde usted se entera no de todo lo que ocurre, sino de lo que necesita saber.


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MEDIA COLUMNA
Los de arriba y los de abajo


Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com


En los últimos dos años, desde fines de 2012 hasta la fecha, las bolsas de los países desarrollados han crecido 35%, el crecimiento más importante desde el colapso de la burbuja global en 2008. Las de los países emergentes, en cambio, han crecido solo 15% en esos dos últimos años.

Es la vuelta a la normalidad. Los que estaban abajo regresaron arriba y los que por algún tiempo estuvieron en los salones del segundo piso pasaron nuevamente a las modestas habitaciones del primero.  

En efecto, la situación de los dos últimos dos años ha sido exactamente opuesta a la que prevaleció durante los cuatro años anteriores, desde el colapso de 2008 hasta 2012. En esos cuatro años las bolsas emergentes crecieron el doble de las desarrolladas.

Esos cuatro años las bolsas emergentes sirvieron de refugio a los capitales globales que volaron espantados de los mercados financieros tóxicos de las economías desarrolladas, para anidar en los nuestros. Parte del crecimiento de India, Brasil y del Perú durante esos años se debió a eso. Fue una explosión de la inversión.    

En los últimos dos años, sin embargo, los capitales que se habían refugiado en los mercados emergentes alzaron vuelo nuevamente para volver a sus nidos de costumbre en las economías desarrolladas. ¿Qué fue lo que disparó esta migración de vuelta?

En nuestro caso, nada que hiciéramos nosotros, como no fuera un gobierno despistado que sufre de una crisis de identidad ideológica permanente, y que nunca supo dónde estaba parado.

Lo que precipitó el gran cambio y la inversión de la tortilla fue el giro de 180 grados en la política monetaria del banco central americano (FED). Creyendo saneada a la economía americana del envenenamiento, la decisión fue apostar a la reducción gradual del estímulo monetario a ver si la economía americana recomenzaba un crecimiento sano ya sin la droga del dinero barato.

Los mercados entendieron que habría menor oferta de dólares, con lo que el precio del dólar subió en todo el mundo. La profecía se realizó a sí misma. En la misma medida, el oro comenzó a bajar (de 1,900 a 1,300 dólares la onza). Y lo mismo los demás metales. Las exportaciones mineras del Perú cayeron masivamente.

Los emergentes volvimos, pues, al piso de abajo y los desarrollados al de arriba. Parecía haber vuelto la normalidad.

Solo que la economía americana no ha venido creciendo luego como se suponía que debía hacerlo, como se esperaba que lo hiciera, y la apuesta del FED ha comenzado a parecer prematura. Al parecer, la economía americana no se ha curado aun del envenenamiento.  

Y la decepción parece comenzar a reflejarse nuevamente en las bolsas. En el último año, las emergentes y las desarrolladas crecieron lo mismo: 16%. Pero en los últimos seis meses, las emergentes crecieron 16% y las desarrolladas cuatro. Y en los últimos tres meses las emergentes crecieron  6% y las desarrolladas menos de uno.

Estamos al parecer en una situación incierta, indecisa. No está claro cuál será en adelante la tendencia. Pero hay indicios de que las cosas no volverán a ser como fueron en el pasado. Los de arriba y los de abajo ya no son inamovibles de sus respectivos lugares.       



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