miércoles, 21 de noviembre de 2018

ESTA NOCHE miércoles 21 noviembre 2018



ESTA NOCHE, donde usted se entera no de todo lo que ocurre, sino de lo que necesita saber.


MEDIA COLUMNA
Asilo con efecto


Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com


Conceder un asilo no supone formalmente un pronunciamiento sobre el fondo de la cuestión., pero el de hoy aquí pone en debate internacional la imparcialidad de la justicia en el Perú.

La decisión de Alan García ha convertido al gobierno uruguayo en árbitro involuntario de la situación política peruana. Y ese juicio puede tener efecto retroactivo para el gobierno de Martín Vizcarra.

Ante esto, el poder Ejecutivo y el Judicial necesitan tomar medidas urgentes. Dos, a saber.

La primera es que, concedido el asilo, el gobierno debe extenderle a García el salvoconducto que le permite trasladarse al aeropuerto y salir del país. De lo contrario, el ex presidente permanecería indefinidamente en la residencia de la Embajada de Uruguay en Lima -como ocurrió con Víctor Raúl Haya de la Torre en la Embajada de Colombia por años durante la dictadura de Manuel Odría-. Eso comprobaría la acusación de persecución política. Por eso mismo el gobierno habría tomado ya la decisión de no obstaculizar su partida. Pero, es más, debería abstenerse en lo sucesivo de hacer comentarios sobre las declaraciones públicas en la materia, vengan de donde vengan. No le corresponde al Ejecutivo hacer aclaraciones que no le competen sobre una presunta persecución política de la justicia. Eso le corresponde a la justicia. 

Más allá de eso, en segundo lugar, toca al poder Judicial corregir de inmediato sus excesos de las últimas semanas y subsanar sus omisiones. Tiene que haber estricta equidad en el procesamiento judicial de todos los casos que involucran a partidos y dirigentes políticos con la corrupción. Y ese trato equitativo tiene que ser evidente para todos. Cualquier otra cosa solo abonará la sospecha de parcialidad y sesgo político y en última instancia probará que la lucha contra la corrupción en el Perú no ha respetado el debido proceso de la justicia.

En cuanto a Alan García como animal político, por último, cada cual puede escoger lo que prefiera respecto de si evadió su deber de someterse a la justicia o si estaba en su derecho de pedir asilo, y si esto acaba con su carrera o se la devuelve. Esos no pasan de ser comentarios políticos.

Decía Hegel que la lechuza vuela al atardecer. Daba a entender que el verdadero significado de los hechos suele conocerse solo después, y que el conocimiento siempre llega con retraso. En otras palabras, que el sentido de los hechos de ayer depende de los actos de hoy.  


  La opinión en MEDIA COLUMNA representa exclusivamente a su autor. Usted puede reenviar y publicar libre y
gratuitamente cualquier MEDIA COLUMNA tomándola de este correo o de
jorgemorelli.blogspot.com


martes, 20 de noviembre de 2018

ESTA NOCHE sábado 17 noviembre 2018




ESTA NOCHE, donde usted se entera no de todo lo que ocurre, sino de lo que necesita saber.


MEDIA COLUMNA
Cuatro votos
por el “no”


Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com


El CNM no debió reformarse, debió cerrarse. Lo que se ha hecho es cambiar a los que eligen a sus miembros. Ahora la sociedad civil ya no tiene mayoría entre los que eligen. La mayoría es del Estado. Pero casi solo del Poder Judicial. El Legislatvo y el Ejecutivo siguen sin tener entrada alguna en el nombramiento de los jueces supremos. Sin embargo, eso es lo que hacen todas las democracias porque esa es una pieza imprescindible del equilibrio de poderes. Aca no hay equilibrio de poderes y la “reforma” que se propone no lo restablece. El problema subsiste. Pronto la corrupción se hará presente otra vez. A esta pregunta del referéndum, por lo tanto, mi respuesta es “no”.

La pregunta sobre el financiamiento privado de los partidos es la novedad de la fiesta. Se prohíbe la contratación directa de medios de comunicación por los partidos. En adelante, la contratación de medios la hace el Estado, que distribuye entre los partidos una franja electoral. En parte de manera igualitaria y en parte en proporción a los votos. En adelante. Además, los aportantes son personas, ya no empresas. A la luz de la experiencia reciente, sin embargo, ¿quién volverá a donar a una campaña electoral para terminar en la fiscalía? Dada la nueva situación de hecho, votar “sí” favorece a los candidatos con recursos propios, que tendrán una ventaja indebida. Si lo que se quiere es equidad, había que prohibir de plano las donaciones privadas. Lo que se propone no es equitativo. La respuesta a esta pregunta, por lo tanto, también es “no”.

La no reelección de congresistas es un error y todos lo saben. Los congresistas reelegidos son mejores. Creer que los nuevos son, por definición, ajenos a la corrupción no es más que un refrito de la idea infantil del “buen salvaje” de Rousseau. El pueblo votará igual por la no reelección, sin embargo, a pesar de saber que es un error, porque lo que quiere es castigar a los congresistas actuales cualquiera sea el costo. Quizá su santa ira sea comprensaible, pero no es justificable. A esta pregunta, por lo tanto, la respuesta es igualmente “no”.

Por último, es verdad, como dice Vizcarra, que el Congreso ha desnaturalizado la pregunta sobre la bicameralidad. Ha reintroducido vergonzosamente la reelección por la puerta falsa, a escondidas, de espaldas al pueblo, al disponer que los congresistas pueden postular al Senado. Se comprende que el gobierno, al ver que el Congreso tuerce burdamente el sentido de la pregunta, se retracte de su posición original y obligue a los congresistas a renunciar a la reelección trucha. Bien podría el Congreso jugar limpio, si quisiera, eliminando ese contrabando torpe y dando limpiamente la pelea por la reelección de manera transparente. Tendría a la razón de su lado. Si hiciera eso, a esta pregunta respondería “si”. Si el Congreso no lo hace, sin embargo, a pesar de que apoyo la bicameralidad, mi respuesta será “no”. Por no avalar este sucio truco y porque la bicameralidad, al cabo, no es un fin en sí mismo, sino un medio para alcanzar el verdadero fin, que es el equilibrio de poderes,  hay otros modos de conseguirlo.  


  La opinión en MEDIA COLUMNA representa exclusivamente a su autor. Usted puede reenviar y publicar libre y
gratuitamente cualquier MEDIA COLUMNA tomándola de este correo o de
jorgemorelli.blogspot.com


sábado, 17 de noviembre de 2018

ESTA NOCHE miércoles 14 noviembre 2018



ESTA NOCHE, donde usted se entera no de todo lo que ocurre, sino de lo que necesita saber.


MEDIA COLUMNA
Fake news de Virgilio

Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com

“Timeo danaos et dona ferentes”
                           Virgilio, Eneida.

El emperador Augusto encargó al poeta Virgilio escribir la historia de Roma trazando la genealogía de su familia -la gens Julia- hasta Troya. El mito del origen troyano de Roma no lo inventó Virgilio en la Eneida. Según la partición del mundo antiguo, las familias romanas trazaban su pasado hasta los troyanos en oriente o los griegos en occidente.

El mito de la gens Julia narra que a Eneas, el piadoso troyano hijo de Venus, los dioses lo habían designado para sobrevivir a la destrucción de Troya porque tenía un destino: fundar Roma. Virgilio narra que cuando Eneas desciende al Hades tras atravesar las diferentes regiones del Infierno -y tal vez esto explique por qué Dante lo elige como su guía en la Divina Comedia- conoce allí a sus nobles ancestros troyanos y también a sus descendientes romanos hasta el propio Augusto.

Sin embargo, anciano ya y viendo la muerte cerca, Virgilio encargó que después de su muerte la Eneida fuera destruida, echada al fuego. Afortunadamente, eso jamás ocurrió y el poema ha llegado hasta nosotros. ¿Por qué, no obstante, habría dado Virgilio semejante orden? Porque la narrativa construida por él fue un invento, una mentira o, si se prefiere, una verdad posmoderna. Fake news, en suma. El emperador Augusto le encomendó a Virgilio crearle un linaje divinizado, inventado, trucho.

En el mundo romano los griegos solían pasar por mentirosos. Quizás la cita más conocida de la Eneida es la que pronuncia Lacoonte ante el Caballo de Troya: “temo a los griegos, y hacen regalos”. El “presente griego” es la esencia de la astucia de Odiseo. En la Divina Comedia, Odiseo se halla condenado en el Octavo Círculo, por dar astutos consejos fraudulentos.

Eneas, en cambio, es piadoso. No engaña. Virgilio aclara que la salida de Eneas de Troya el día de su destrucción por los griegos no es una fuga. El troyano no escapa con el consentimiento de los vencedores (como suponen malévolamente algunos). Virgilio pone esto en boca de Eneas: “Hice méritos para caer a manos de los dánaos (griegos) si mi sino hubiera sido que cayera". Eneas no huye, cumple el encargo de los dioses, que es poner a salvo los genes troyanos. Por eso lleva a su padre a cuestas y consigo a su hijo, al que los romanos llamarán Iulio, antepasado de la gens Julia. Esa es la narrativa que Virgilio inventó, digna del linaje de Julio César y de su sobrino, Cayo Julio César Octaviano, el emperador Augusto.

En la Divina Comedia Dante pone a Virgilio en el Limbo, no en en el Paraíso. No es bautizado, no es cristiano (aunque vivió en la época de Cristo). Virgilio está con los pecadores inocentes, con los que se sienten culpables. Quizá porque le avergonzaba haber divinizado a Augusto en la Eneida para legitimar el poder imperial y la pérdida de la república.    


  La opinión en MEDIA COLUMNA representa exclusivamente a su autor. Usted puede reenviar y publicar libre y
gratuitamente cualquier MEDIA COLUMNA tomándola de este correo o de
jorgemorelli.blogspot.com


martes, 13 de noviembre de 2018

ESTA NOCHE sábado 10 noviembre 2018



ESTA NOCHE, donde usted se entera no de todo lo que ocurre, sino de lo que necesita saber.


MEDIA COLUMNA
Piratas de tierra


Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com


Al informe Lava Jato le ha faltado perspectiva política.

El plan de sembrar la corrupción en el Perú y en toda América del Sur fue un designio concebido y sistemáticamente ejecutado desde el Foro de Sao Paulo por la izquierda brasileña y el Partido de los Trabajadores bajo las órdenes de Luis Ignacio da Silva, Lula, hoy un preso que acaba de perder la última elección de su vida.

Fue el Estado brasileño, en efecto, el que instrumentó a las empresas, corruptas desde hace décadas y adictas a mercados cerrados que excluyeron siempre a la competencia. La codicia la pusieron las empresas, pero fue el Estado brasileño el que les proporcionó la cobertura de las políticas del mercantilismo.

De lejos le venía también el imperialismo expansionista. Desde el siglo XVI, el Imperio portugués en el Brasil se hacía de la vista gorda ante los bandeirantes, los piratas de la tierra, que por 200 años empujaron los límites más allá del Tratado de Tordesillas que en tiempos de Isabel la Católica fijó la frontera entre España y Portugal en América. Por dos siglos, los bandeirantes esclavistas fueron mantenidos a raya en las fronteras del Imperio Español por los jesuítas en las misiones del Paraguay, de la Argentina y de Bolivia. Son fabulosos los templos construidos en esas misiones, también en el Perú. Eran inmensas haciendas donde los indígenas eran severamente organizados para el trabajo de la tierra y evangelizados dentro de un rígido modo de vida, tenidos como novicios en la más humilde de las tareas de la Ciudad de Dios en la Tierra. El desastre vino cuando el rey de España, Carlos III, el déspota ilustrado por excelencia, ordenó la expulsión de la Compañía de Jesús de todos los territorios del Imperio Español, supuestamente por azuzar disturbios a favor del control del precio del pan, en realidad por haberse convertido a través de la educación en un poder que desafiaba a la monarquía absolutista. Uno puede imaginar lo que habrá sido la procesión de frailes dejando los templos de las misiones en toda América del Sur y a los indígenas en las fronteras a merced de los bárbaros bandeirantes.

Esta es la perspectiva en la que se inscribió el “neo imperialismo” corrupto del Foro de Sao Paulo, que contagió al continente con la tácita complicidad de La Habana y de Caracas, una vez fracasado el intento de exportar el castrismo a América del Sur con Allende en Chile y con Velasco en el Perú.

Los indicios son quizá que las empresas brasileñas tal vez habrían preferido que en 2011 no ganara la izquierda en el Perú, pero en última instancia les daba lo mismo mientras pudieran planear obras faraónicas, manipular las licitaciones de obra pública y multiplicar al infinito las adendas prometidas. Porque debían obedecer a sus patrones, los políticos del Foro de Sao Paulo. Estos bandeirantes modernos no eran piratas independientes, sino una organización para capturar la economía de Sudamérica y tomar el poder. Esto es lo que permaneció oculto debajo de la codiciosa minucia de las empresas corruptas.

Esta es la perspectiva política que había que explicar al pueblo peruano, la que este necesita conocer. Y se halla clamorosamente ausente del informe de la comisión Lava Jato.     


  La opinión en MEDIA COLUMNA representa exclusivamente a su autor. Usted puede reenviar y publicar libre y
gratuitamente cualquier MEDIA COLUMNA tomándola de este correo o de
jorgemorelli.blogspot.com

sábado, 10 de noviembre de 2018

ESTA NOCHE miércoles 6 noviembre 2018




ESTA NOCHE, donde usted se entera no de todo lo que ocurre, sino de lo que necesita saber.


MEDIA COLUMNA
¿Viejo y confiable aliado o
nuevo mejor amigo chino?
 
Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com


China lleva a cabo en estos momentos en Shanghái una masiva exposición a la que asisten tres mil empresas de 130 países y un número de jefes de Estado de América, donde China ha puesto los ojos para una cabeza de playa estratégica en el Canal de Panamá. Al inagurar la Expo de Shanghái, el presidente Xi Jinping ha asegurado que la apertura económica es "imparable" y que "China no parará sus pasos en la construcción de una economía mundial más abierta", llamando a abrir los mercados para crear una economía global, como lo hacía Estados Unidos hace veinte años. Christine Lagarde, la directora del FMI, le ha llamado a esto  un "puente hacia el futuro".

La herramienta del “puente hacia el futuro” es la propuesta global de una  nueva “Ruta de la Seda” alrededor de la Tierra. La “Ruta” une en Sudamérica el Océano Pacífico con el Atlántico por tren, como lo hizo Norteamérica en el siglo XIX. Cuando el primer ministro chino visitó el Perú no hace tanto, vino directamente desde Brasil y propuso a ambos países la construcción de ese tren desde el puerto de Paita en el Perú hasta el puerto de Santos en Brasil, más de 3.700 kilómetros. Se firmaron entonces varios acuerdos en ese sentido. Se habló de una inversión de 10 mil millones de dólares financiada por China.

Ese tren tendrá sinergias económicas y sostenibilidad. Traería soya de Brasil para exportarla a China. Brasil está reemplazando en el mercado chino las exportaciones de soya de EEUU, suspendidas por las decisiones de política arancelaria del gobierno de Donald Trump. Es un vacío que va a llenar con millones de toneladas de granos. El tren no regresaría vacío a Brasil. Llevaría fosfatos de Bayóvar, en manos de Vale, una empresa brasileña, para ser fertilizante de la agricultura de la soya brasileña. Es un perfecto circuito cerrado.

El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, ha adelantado que China es hoy el primer socio de Brasil y que ambos quieren multiplicar el comercio. China desplazó hace una década a Estados Unidos como socio principal de Brasil, que hoy exporta casi 50 mil millones de dólares anuales a  China. Curiosamente, sin embargo, Bolsonaro necesitó el lunes pasado una reunión con el embajador de China en Brasilia para aclarar un malentendido. Circulaba la especie de que el nuevo gobierno de Brasil se alejaría de China para aproximarse a Estados Unidos. Había que desmentirlo. Brasil no necesita elegir entre sus dos socios.

¿O sí? Nada es sencillo cuando hay en juego intereses geopolíticos masivos. Cuando estuvo en Lima hace muy poco el entonces secretario de Estado norteamericano dijo que Latinoamérica debería hacer negocios con su viejo y confiable aliado norteamericano en lugar de con su nuevo mejor amigo chino.

Ahora hay una segunda propuesta de “tren bioceánico”. Este viene de Santos en Brasil, pero no llega a Paita sino a Ilo, en Moquegua, tierra del presidente Vizcarra atravedsando el territorio de Bolivia. El proyecto es resueltamente empujado por el presidente Evo Morales, que estudia un posible financiamiento de España, del Reino Unido o de un consorcio suizo-alemán. Este tren cuesta 14 mil millones de dólares, pero no es clara su sostenibilidad económica, más allá de la carga hacia y desde Bolivia. Competirá, además, con un tercer “tren bioceánico” que a Chile le gustaría construir, según anuncia el presidente Piñera, y que es la pesadilla boliviana.
  
Estados Unidos construyó su red ferroviaria de costa a costa en la segunda mitad del siglo XIX. Es la formidable historia de Cornelius Vanderbilt y el gran palacio que edificó en la terminal, en honor de los trabajadores que construyeron el ferrocarril: la Grand Central Station de Nueva York. Estamos en el siglo XXI y es hora de hacer lo mismo en América del Sur. Y, como Brasil, tampoco nosotros necesitamos realmente elegir entre nuestro viejo y confiable aliado y el “puente hacia el futuro” de la Ruta de la Seda de nuestro nuevo mejor amigo chino. Hay espacio para ambos. ¿O no?



  La opinión en MEDIA COLUMNA representa exclusivamente a su autor. Usted puede reenviar y publicar libre y
gratuitamente cualquier MEDIA COLUMNA tomándola de este correo o de
jorgemorelli.blogspot.com


ESTA NOCHE miércoles 30 octubre 2018




ESTA NOCHE, donde usted se entera no de todo lo que ocurre, sino de lo que necesita saber.


MEDIA COLUMNA
La bancada y el partido

 
Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com


Hace falta una nueva  división del trabajo en Fuerza Popular, entre la bancada y el partido.

El nuevo vocero de la bancada ha pedido disculpas al Presidente de la República por los excesos del chat "La Botica", en calidad de vocero de la bancada. No más chats, ha dicho. "Voy a hacer la conducción y el liderazgo de otra forma”, ha adelantado.

¿En adelante la bancada va a coordinar sin chat? Está claro que sin chat esa comunicación, que de costumbre ha sido más bien vertical, da paso necesariamente a un proceso de decisión horizontal, más igualitario, a cargo ahora de la bancada, no del partido.

Hasta hoy, el partido daba las órdenes y la bancada las ejecutaba. Eso, sin embargo, dependía de una comunicación instantánea. Y no la hay en lo inmediato. Hay un vacío. La bancada ya no recibe instrucciones y tampoco hay quién las transmita. En esas condiciones, ¿cómo podrían las cosas seguir siendo como eran? Además, ¿por qué habría de seguir acatando la bancada las órdenes del partido?

Ante el vacío, el comité de emergencia que ha reemplazado a todos los órganos del partido -el CEN y el comité politico- se ha adelantado a mover su ficha. Ha asumido el papel de constructor tardío de un puente con el gobierno de Vizcarra.

La carta enviada a Palacio por el secretario general del partido en calidad de tal, pidiendo reunirse con el mandatario para elaborar juntos una agenda de “reencuentro sin condiciones, ha merecido hasta el momento una respuesta desganada que remite las cosas a la decisión pendiente del Congreso sobre el Fiscal de la Nación o al referéndum. Es decir, a las calendas griegas.

Son los voceros de la bancada los que han adquirido, entonces, un nuevo status político. Mientras el partido se dedica a construir un puente con el gobierno que el gobierno no cree necesitar ya, los voceros de la bancada coordinarán en lo sucesivo la agenda del Legislativo en la Junta de Portavoces del Congreso. ¿Quién tiene, entonces, la sartén por el mango?

Un campo como este se halla potencialmente sembrado de malentendidos. El diálogo con el Ejecutivo en manos del partido y la agenda del Legislativo en manos de la bancada son escenarios complejos y llenos de amenazas potenciales para los actores de ambos lados si no entienden bien los papeles de sus respectivos personajes.

La amenaza de una nueva posible división de la bancada se cierne sobre ellos, pero no es inevitable. Atravesar ese campo minado, sin embargo., será una prueba de resistencia en la que harán falta dosis enormes de humildad y un sentido de orientación a prueba de espejismos.

Es evidente, entonces, la urgente necesidad de una nueva división del trabajo entre la bancada y el partido. Tiene que se diseñada cuidadosamente. No será fácil.


  La opinión en MEDIA COLUMNA representa exclusivamente a su autor. Usted puede reenviar y publicar libre y
gratuitamente cualquier MEDIA COLUMNA tomándola de este correo o de
jorgemorelli.blogspot.com


jueves, 25 de octubre de 2018

ESTA NOCHE miércoles 24 octubre 2018



ESTA NOCHE, donde usted se entera no de todo lo que ocurre, sino de lo que necesita saber.


MEDIA COLUMNA
El círculo de la corrupción

 
Jorge Morelli
@jorgemorelli1
jorgemorelli.blogspot.com


Tomo prestado el título del libro de Eduardo Vega y otros autores publicado recientemente, que expresa la imagen correcta para el diagnóstico de lo que hemos vivido.

El círculo de la corrupción tiene cuatro partes: comienza en el Estado cuando un gobierno nuevo define la lista de megaproyectos que quiere llevar a cabo; sigue por las empresas constructoras, que se reparten las megaobras fingiendo respetar las licitaciones; continúa por los operadores, que reciben el dinero de las empresas y lo trasladan, en cuarto lugar, a los partidos politicos, no a este o a aquel, sino a todos. Cualquiera de ellos llega al  gobierno, hace su lista de megaproyectos y el círculo comienza nuevamente. Esto funcionó en gran escala en Brasil y fue luego exportado a América Latina.

El virus de la corrupción se expande por contagio: empresa que no entra al mecanismo quiebra; partido que no entra al circulo pierde. La corrupción es como el agua. Si se mete al bote, no se culpa al agua, que cumple una ley de la física. Igual la corrupción, hay que mantenerla a raya. Si se infiltra, la causa está en una falla en la arquitectura de la institución.

En nuestro caso, la corrupción comenzó en Ancash con una transferencia masiva de recursos presupuestales que las regiones claramente no iban a poder manejar. Se trasladó luego al Callao. Se construyó en ambos casos una red de politicos y jueces locales. Finalmente, fue trasplantada a nivel nacional y luego descubierta públicamente.

Ante la metástasis del cáncer en el país, la pregunta pertinente es por qué no se la detuvo en su fase inicial, por qué no hubo reacción oportuna.

La respuesta es que la regionalización fallida había destruído el equilibrio interno del poder Ejecutivo entre los tres niveles de gobierno: nacional, regional y local. Cuando la corrupción se apoderó de las regiones, la única respuesta del gobierno nacional fue el tímido ensayo del Ministerio de Economía de cerrarle a la región el caño de los desembolsos presupuestales. No existía ningún mecanismo que permitiera hacer otra cosa. No hubo gobernabilidad que permitiera tomar la decisión política necesaria.

Cuando el cáncer avanzó luego al nivel nacional, tampoco hubo modo de intervenir en los desmanes del poder Judicial porque en el Perú -a diferencia de todo el resto de Sudamérica, Centroamérica y Norteamérica- ni el poder Ejecutivo ni el Legislativo tienen entrada desde hace décadas en el nombramiento de los jueces supremos ni en el poder Judicial. Una malentendida autonomía, una falsa separación de poderes se sustituye al equlibrio de poderes condenando al Perú a una democracia de baja gobernabilidad.       

Lo que hace falta ahora es entender la magnitud exacta de la enfermedad y su remedio. Como todos los círculos viciosos, el de la corrupción tiene un punto -y solo un punto- en el que puede ser quebrado. Hasta el momento, hemos equivocado ese punto. Se parte de la premisa errada de hacer de la justicia el mecanismo para acabar con la corrupción. La justicia no puede hacer eso. Los magistrados juzgan a personas, no sistemas políticos fallidos.

El punto en el cual se puede quebrar el círculo de la corrupción no es el de la persecución que politiza la justicia acusando a los partidos de ser organizaciones criminales. El punto que permite quebrar la corrupción está en el lado opuesto, en las empresas, y es el que permite abrir el mercado a la competencia global en las licitaciones públicas. Lo que creó el circulo de la corrupción en el Brasil fue el mercado cerrado, un proteccionsimo mercantilista en favor de un grupo limitado de empresas locales que excluyó a las empresas de fuera. Tarde o temprano eso iba a quebrarse. Comenzó con la FIFA y el Mundial de Brasil.

Hoy, abrir las ventanas a la competencia global es lo que despejará esta atmósfera viciada. Ya vemos a empresas globales llegar al país a participar en licitaciones públicas. Sería crucial hoy que las instituciones académicas locales y globales -desde Naciones Unidas hasta la cooperación externa- inviertan recursos en el diseño de lo que podríamos llamar el “modelo de la licitación anticorrupción”.

Es una herramienta para reducir al mínimo la ocasión de que la corrupción se infiltre. Un navío en el que el agua no puede entrar.


  La opinión en MEDIA COLUMNA representa exclusivamente a su autor. Usted puede reenviar y publicar libre y
gratuitamente cualquier MEDIA COLUMNA tomándola de este correo o de
jorgemorelli.blogspot.com